del 30 de noviembre de 2022 hasta abril de 2023
LET US FLY


LA EXPOSICIÓN
«A principios de los años 80, quise introducir la fotografía en el auténtico mundo del arte. Salí al encuentro de los artistas de mi panteón personal, a modo de viaje iniciático. La idea era inventar una nueva escritura pictórica.»
- Louis Jammes
Una obra ni del todo nómada ni del todo caótica, sino más bien errante y sinuosa —coherente, sin embargo—, que transita entre la pintura y la fotografía, esforzándose por aunarlas en el seno de una luz que se erige en protagonista principal de la aventura.
Esta exposición está concebida como un periplo iniciático, siguiendo la senda de sus orígenes: sus mil y una vidas de fotógrafo, sus raíces, sus experiencias.
Un viaje a través de múltiples universos, mediante series y momentos de vida que abarcan más de treinta años, con numerosas colaboraciones exclusivas, entre ellas Andy Warhol, Robert Combas y Jean-Michel Basquiat. En sus periplos, en el corazón de los conflictos y acontecimientos más trascendentales de nuestra historia contemporánea, de Sarajevo a Fukushima, da luz a las víctimas para tomar partido o, en su defecto, formar parte de ellas.
Una sorpresa mayúscula aguarda a los espectadores al caer la noche: una proyección monumental que rinde testimonio de sus mil y una experiencias de artista a través de series y momentos de vida de más de treinta años: sus colaboraciones exclusivas, sus viajes al epicentro de los grandes conflictos y sucesos de nuestra historia contemporánea, de Sarajevo a Fukushima, y su regreso a las raíces del Aude, en el corazón mismo del terroir de La Clape.
«Una obra que pusiera de manifiesto que la imagen no demuestra nada me parece la obra más necesaria, políticamente más necesaria.»
Louis Jammes


EL ARTISTA
LOUIS JAMMES
Louis Jammes nació en 1958 en Carcasona. A principios de los años 80, en los albores de su carrera, inmortalizó a los artistas de su panteón personal, aquellos que inspiraron su trayectoria, como los miembros de la Beat Generation, Andy Warhol, Lou Reed, y más tarde a sus allegados, a la naciente figuración libre y a los de su generación: Keith Haring, Jean-Michel Basquiat, Robert Combas o Julian Schnabel, en una escenografía concebida por él que evocaba sus obras.
Poco a poco, Louis Jammes buscó explorar el mundo a través de su objetivo, dar testimonio del tiempo presente. Bajó a la calle para retratar a los «Bag people» en Barbès en 1987, personas anónimas que posaban ante un decorado pintado, a las que transformaba en héroes durante una sesión fotográfica. Después partió hacia países donde se desarrollaban acontecimientos cruciales de la historia contemporánea, adentrándose en el terreno de los grandes reporteros, en ciudades y países que sufrían o se encontraban en guerra.
el Artista
LOUIS JAMMES
En busca de la naturaleza humana y de sus fracturas.
En Gaza y Cisjordania en 1988, en Túnez con los palestinos, en España con los gitanos y en Berlín durante la caída del muro en 1989, en Chernóbil en 1991 a raíz de la catástrofe de la central nuclear, en Sarajevo durante la guerra de 1993, en Chechenia y África en 1996, en la península de Taimir en el norte de Siberia en 1999, en Irak el día de la caída de Sadam Husein en 2003, en Egipto, en la plaza Tahrir durante la revolución en 2012, en el corazón de Europa en 2015 junto a los refugiados.
Louis Jammes no fotografía la barbarie en sus actos, sino a las víctimas. No desea dar testimonio de estos conflictos a la manera de un reportero, sino tomar partido, formar parte de ellos.
«Fotógrafo, pero no como los demás fotógrafos; pintor, pero no como los demás pintores.
Único en su especie. Singular como lo son los mejores. El mejor, pero absolutamente solo, si se me permite la expresión»
Extracto del texto de Michel Nuridsany

FRAGMENTOS
Una vida caótica y nómada entre la tundra siberiana, el Nueva York de los años ochenta, el París de la Figuration Libre, el Sarajevo en guerra, la Chechenia devastada, el Chernóbil contaminado, Uganda y su bosque hermoso como el Edén, el Aude como un paraíso verde.
Descubrí la existencia de Louis Jammes en 1988, cuando Yvon Lambert expuso repentinamente a Rémy Blanchard (desde 1982), luego a Combas y después a Louis Jammes. Me gustaba Combas, no tanto los demás pintores de la «Figuration libre». Para mí, Louis Jammes era harina de otro costal. Y, sin duda, lo prefería. Me costaba situarlo en esa corriente, preferirlo a artistas con los que era difícil compararlo. Lo apreciaba como se aprecia a un OVNI. Aparte, sí, muy aparte.
Fotógrafo, pero no como los demás fotógrafos; pintor, pero no como los demás pintores. Único en su especie. Singular como lo son los más grandes. El mejor, pero en solitario, si se me permite decirlo.
Extracto del texto de Michel Nuridsany









